sem D L M M J V S
35
29
30
31
01
02
03
04
36
05
06
07
08
09
10
11
37
12
13
14
15
16
17
18
38
19
20
21
22
23
24
25
39
26
27
28
29
30
01
02



Poll ID 0 does not exist.
Español

INFORME 2008 DE ACTIVIDADES
DEL OBSERVATORIO ECLESIAL



Durante el 2008 vimos crecer y consolidarse en nuestro país un régimen de impunidad que han padecido amplios sectores de nuestros pueblos, especialmente los más pobres. Esta impunidad encuentra sus raíces en tres factores profundamente imbricados: un gobierno débil y sin legitimidad, que responde a los intereses de las grandes trasnacionales y del gobierno estadounidense, y cuyos niveles de corrupción alcanzan a los más altos funcionarios de su gabinete.


El resultado inevitable de este grado de deterioro político ha sido el abuso del poder, el endurecimiento de las medidas de seguridad, y un ataque frontal a las garantías individuales de la población, particularmente a los sectores de ésta que se han organizado y movilizado para defender sus derechos y exigir justicia.


El saldo que este escenario nos ha dejado es abrumador: no sólo en vidas humanas, que ya es sumamente alarmante, sino también en pérdida de derechos, en desmovilización y desarticulación del movimiento social. Las grandes luchas nacidas del 2006, año de la represión, se enfrentaron al Estado dictador y sus duros brazos de seguridad nacional, así como contra su abierta estrategia de criminalización del movimiento social, obligando a éste a cambiar de táctica, evitando la confrontación y apostando por la rearticulación y una nueva acumulación de fuerzas.


Mientras a lo largo y ancho del territorio mexicano creció la impunidad del Estado, afectando a los sectores más vulnerables: mujeres, niñez, trabajadoras/es, migrantes, indígenas; procesos de articulación local y regional cobraron fuerza y solidez, constituyéndose en voz alternativa de verdad y justicia ante la crisis global de nuestras sociedades. Sumar fuerzas en apoyo a las diversas causas justas y dignas de grupos y organismos por la defensa de sus derechos, hizo que el 2008 no fuera sólo año de derrotas, sino también de importantes logros para el reconocimiento y reivindicación de los derechos de las mujeres, laborales, en los medios de comunicación, para la protección de la niñez y juventud, para las y los defensores de derechos humanos, en la preservación de nuestros recursos naturales; entre otros, aunque con la conciencia de ser alcances parciales y ante el peligro constante de regresión y represión.


En nuestro informe de actividades del 2008, hemos querido consignar esos logros y avivar la esperanza para seguir uniendo nuestras luchas.


En ese sentido no sólo refleja nuestro trabajo, sino el de muchas y muchos con quienes hemos caminado.


Para descargar el informe
pulsa a imagen

 


Enviar por correo